La Naturaleza; Medicina para la ansiedad.

Ene 9, 2022 | Blog, Nutrición

ASÍ DE LIBRE, CONECTADA Y FELIZ ME SIENTO:

 

Conectando mente y cuerpo.
Conectando con este lugar, con la naturaleza. 
Los lugares de naturaleza tienen ese efecto en mí, me conectan. 

¿Pero, por qué la Naturaleza nos hace sentir así, más conscientes, más libres? 

¿Cuál es ese hilo de oro que nos une a ella, que nos hace sentir parte de un todo?

Son situaciones, vivencias, escenarios que nos vivifican; queremos bebernos el aire puro de la montaña, nos deleitan los colores de un atardecer y nos fascina contemplar las estrellas  brillantes de la noche.

¿Será que tenemos un instinto común? Un instinto conectado a nuestra forma de vida primaria, en el que esos símbolos, compartidos y vividos a lo largo de nuestra evolución, nos dan seguridad. 

Contrapongamos la vida salvaje a la domesticada.

Esos caballos salvajes, esas playas desiertas, esas selvas desbordantes de Naturaleza virgen… 

Piensa; Los pies descalzos sobre la arena de la playa contra la corbata que te oprime física y mentalmente en un entorno urbano. Creo que todos coincidimos en esto…preferimos la primera imagen y la segunda casi que nos agobia, ¿No?

Lógicamente, esta naturaleza de la que os hablo, es una naturaleza idealizada, un símbolo.

 No todo es tan bonito como lo pintamos en nuestra mente, ni mucho menos, la vida moderna y la evolución nos ofrece seguridad, confort, prosperidad y asegura que no nos falte nunca de nada, pero la sensación de libertad y bienestar en la naturaleza es innegable, una verdad con mayúsculas. Incontestable y poderosa, independientemente de la construcción social que nos hayamos fabricado.

A un nivel mucho más profundo, esto se podría explicar por las circunstancias que han marcado el curso de nuestra evolución. Unas circunstancias marcadas por un escenario lleno de Naturaleza como entorno en el que el ser humano ha estado evolucionando durante cientos de miles de años.

Nos hemos ido moviendo, bajando de los árboles y caminando.

Quizá por ello caminar entre naturaleza favorezca la creatividad y nos haga sentir más libres. 

La neurología ha descubierto que cuando caminamos, el lóbulo frontal, la parte del cerebro que mantiene el control de nuestras emociones, se libera. Gracias a la automatización del proceso de caminar y a la ausencia de exigencias y urgencias que reclaman nuestra atención en la vida urbana, liberamos al cerebro. La inspiración nos pilla antes caminando o relajados que trabajando,  al contrario de lo que suele afirmarse… De hecho, cuando la Naturaleza entra en escena, las ideas fluyen más fácilmente, podemos desconectar, nos sentimos liberados y nos llenamos de energía. 

Dentro del agua, origen de la vida, el relax es mayor, acentuándose más, si cabe, la sensación de libertad que nos transmite el entorno natural. Cuando nos bañaos en el mar y nadamos…nos sentimos parte de un todo. ¿Sabiais que esto se debe al líquido elemento? Al agua; Seguridad. Una especie de vuelta al útero materno en sentido estricto y figurado.  Nuestro cerebro identifica la naturaleza como su hogar, nuestro hábitat original, para el que fue diseñado.

Ante el ritmo que impone la ciudad, la hiperactividad que conlleva el estilo de vida urbano, el contacto con la naturaleza es el mejor bálsamo, esa medicina necesaria que busca nuestro cuerpo. 

La hiperactividad, el asfalto, los ruidos, las llamadas, los mensajes; sobreestimulación, que a la larga nos lleva a una sensación de pérdida de control, se nos escapa, no llegamos a todo y eso nos causa estrés, que mantenido en el tiempo causa ansiedad y la ansiedad crónica… Creo que ya lo sabéis pero por si acaso, lo repetimos; La ansiedad a corto plazo produce malestar como dolor de cabeza recurrente, mareos y vértigos, problemas gastrointestinales, hipertensión, insomnio, dolores musculares y fatiga crónica, entre otros.

Muchas personas  se han «acostumbrado» y aceptan los trastornos de ansiedad como algo inevitable con lo que tienen que convivir. Nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que necesitamos el estrés y la ansiedad, cuando esta funciona correctamente, como mecanismo de alerta, no necesitamos para nada ninguno de los trastornos que  produce, que a largo plazo pueden producir enfermedades cardiovasculares, pulmonares y trastornos neurológicos y alteraciones emocionales, que pueden poner en grave riesgo la salud. (Soledad, sensación de vacio, depresión, mala relación con la comida e imagen corporal, preocupación excesiva por el peso corporal y el aspecto físico, alteración de los hábitos alimenticios comunes, como pueden ser los atracones, la anorexia, la bulimia etc).

¿La buena noticia? La ansiedad se puede curar. Existen mil y unas herramientas y para aprender a gestionar las situaciones que nos originan ansiedad, para dejar de usar patrones tóxicos alimentarios para gestionarla y lograr la paz mental y una buena relación con la comida.

Dejar atrás estos contextos que provocan ansiedad de vez en cuando es un gran alivio. Y la naturaleza es una gran medicina para la ansiedad. Nuestro código genético ancestral reclama naturaleza y la utiliza de remedio natural. Nuestra anatomía sigue abrazada a la naturaleza, no acaba de adaptarse a la frenética vida moderna y nos pide estímulos muy diferentes a los de nuestro empeño de vivir deprisa.

Marilis y yo, Chloé, somos grandes amantes de la naturaleza y sabemos cuánto puede ayudarnos en momentos delicados; ¿A Cuántos de nuestros clientes que no ponían un pie en la montaña les cuesta renunciar a sus paseos semanales?¡No los podemos ni contar!

En BALANS estamos especializadas en acompañar a personas que padecen de una mala relación con la comida, muchas de ellas padecen de ansiedad ¡Y a veces sin saberlo! Actuando desde la raiz del problema, todos logran «curarse».

Si es tu caso, si tú también sientes que te cuesta gestionar tus emociones, que siempre vives a cien por hora, que tu salud está pagando las consecuencias,  sientes que es imposible para tí tener una buena relación con la comida y ni te acuerdas de la última vez que NO estuviste a dieta… Déjame decirte que eso NO es vida,

¡Y QUE HAY OTRA FORMA DE VIVIR!

Vivir una vida plena, feliz, confiando, abriéndote a la vida y tus pasiones, sintiendo tus emociones, abrazándolas , cuidando y nutriendo tu cuerpo desde el amor y el autocuidado. 

Desde Balans podemos ayudarte y lo estamos deseando. Escríbenos un mensaje,  charlemos a ver cómo podemos ayudarte mejor.
( Tlf: 601 64 70 37)

SOL, A BRILLAR.

 

Chloé Alcaraz Gallion.
Dietista y cofundadora de Escuela Balans.

 

 

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